| Fotografía: Kevin González Campos
Por Kevin González Campos | Lunes 18 mayo de 2026
En un inicio, el actual edificio del Museo Nacional de Historia Natural, de estilo neoclásico y finalizado en 1875, no fue construido con el objetivo de albergar a una de las instituciones más antiguas en Chile, sino para ser la sede de la Exposición Internacional de aquel año.
Según el libro "Enciclopedia de Santiago", a comienzos de la década de 1870, el Estado decidió organizar la Primera Exposición Internacional de Santiago para mostrar los avances económicos y científicos del país frente al desarrollo tecnológico de las demás naciones en América y Europa.
Por ello, la Sociedad Nacional de Agricultura contrató al arquitecto francés Paul Lathoud para la construcción del Palacio de Exposición. Fue inaugurado el 16 de septiembre de 1875 en los jardines del Parque Quinta Normal y junto a tres mil expositores de los veintiocho países participantes, según información del propio museo.
En 1876, tras su finalización, el inmueble fue cedido al Instituto Agrícola y, completamente en la década de 1920, al "Gabinete de Historia Natural", institución fundada en 1830 por el naturalista francés Claudio Gay, pero que aún no poseía una ubicación fija, trasladando sus colecciones entre distintas residencias.
A lo largo de los años, el palacio ha sufrido diversos cambios a causa de los terremotos ocurridos durante el siglo XX, perdiendo su arco central de triple altura por el terremoto de Valparaíso de 1906 y siendo reemplazada, varias décadas después, por su actual fachada con dos columnas corintias en medio de la entrada.
El 28 de febrero de 1991 fue declarado Monumento Nacional, reconociendo el valor histórico que posee la sede de uno de los museos más antiguos en Latinoamérica y albergando diferentes exposiciones temporales y permanentes, recorriendo la diversidad biogeográfica en el territorio chileno.
Además de exhibir en su Salón Principal el enorme esqueleto de ballena Balaenoptera borealis, apodada Greta en honor a su exdirectora, Grete Mostny, y que se ha convertido en el símbolo del Museo Nacional de Historia Natural.